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Brindaré por la nube
que escaló el cuerpo
de la rosa
por el sol que deshizo
la frialdad del cuervo
por las manos que
tejieron el tiempo invicto.
Llevaré a cuestas una borrachera
para descolocar
esas miradas duras que crujen
deshaciendo goces.
Caminaré por el tul de los sueños
reina de la carcajada
con un nudo en la garganta.
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